El SEO tarda meses. Esto empieza el lunes.
Google Ads bien montado te trae clientes desde la primera semana, mientras tu posicionamiento orgánico madura. No es un parche: es el puente que cubre los meses en los que un negocio no puede permitirse esperar.
Cuota fija. Sin comisión sobre lo que inviertes. Y la cuenta de Google es tuya, a tu nombre, desde el primer día.
Te contesta una persona el mismo día. Sin llamada de venta.
El problema no es el SEO. Es la espera.
El posicionamiento orgánico funciona, pero tarda. Y para un negocio que necesita facturar este trimestre, esos primeros meses son eternos: pagas cada mes y todavía no ves entrar a nadie.
Se corrige la web, se publican contenidos, se trabaja la ficha de Google. Todo suma, pero el teléfono aún no suena por ello.
Aparecen las primeras posiciones y las primeras llamadas orgánicas. Aquí el cliente ya respira.
El orgánico se compone mes a mes y el coste por cliente baja. Es el trabajo que mejor envejece.
Mientras el SEO construye, los anuncios te ponen delante de gente que está buscando lo que vendes hoy mismo. No sustituye al posicionamiento: lo acompaña hasta que el orgánico puede caminar solo. Y cuando llega ese momento, muchos clientes bajan la inversión en vez de subirla. Nosotros somos los primeros en decirlo.
No «ponemos anuncios». Montamos un sistema de captación.
Crear una campaña en Google lo hace cualquiera en veinte minutos. Lo que decide si ganas o pierdes dinero es todo lo que va antes y todo lo que va después.
Qué escribe tu cliente cuando tiene el problema que tú resuelves. Y, más importante, qué escribe cuando busca gratis: eso va a la lista de negativas antes de gastar un euro.
Las campañas se separan por lo que la persona quiere, no por lo que tú vendes. Quien busca urgencia y quien busca comparar no valen lo mismo ni merecen la misma puja.
Llamadas, WhatsApp, formularios y reservas quedan medidos antes de lanzar nada. Si no se puede medir, no se lanza. Es la parte que casi nadie hace y la que explica el 90% de los «Ads no funciona».
Con tu forma de vender, tus argumentos y tus diferencias. Nada de generar veinte variantes automáticas y esperar a ver cuál suena.
El anuncio no lleva a tu portada. Lleva a una página hecha para esa búsqueda concreta, que controlamos nosotros y podemos cambiar cuando los datos lo pidan.
Negativas nuevas, pujas, horarios, dispositivos y radio geográfico. Una cuenta que nadie toca en un mes pierde dinero todos los días de ese mes.
Lo que nunca vamos a hacer: encender una campaña automática, dejarla sola y mandarte un informe de impresiones a fin de mes. Si eso es lo que buscas, sale más barato hacerlo tú mismo y te lo decimos sin problema.
Los primeros noventa días, paso a paso.
Te contamos el calendario real, no el de folleto. Google Ads tiene un periodo de aprendizaje y saltarse ese dato es la forma más rápida de decepcionar a un cliente en el mes dos.
Creamos o recogemos tu cuenta a tu nombre, dejamos la medición funcionando, cerramos palabras y negativas y ponemos las primeras campañas al aire. En siete días ya hay tráfico.
Google necesita datos para saber a quién enseñarte. Recortamos lo que no convierte y ampliamos lo que sí. Aquí ya entran llamadas, aunque el coste por cliente todavía baila.
Con datos suficientes empezamos a bajar el coste por cliente. Es el tramo en el que el plan se paga solo y en el que sabremos, con números, si te compensa seguir.
Es lo que tú pagas a Google, aparte de nuestra cuota. Por debajo de esa cifra Google no reúne datos suficientes y ninguna agencia honesta puede optimizar nada. Preferimos decírtelo ahora que cobrarte tres meses.
No doce. Te pedimos un trimestre porque en menos tiempo no podemos decirte con datos si esto funciona para tu negocio. A partir del cuarto mes decides tú, mes a mes.
El anuncio es la mitad del trabajo; la otra mitad es dónde aterriza. Por eso el Turbo siempre va encima de un plan con web, nunca suelto. Si mandamos tráfico de pago a una página que no controlamos, no podemos responder del resultado.
Y si no cumples alguno de los tres, te lo decimos antes de cobrarte. Muchos negocios están mejor empezando por el Plan de Crecimiento Inteligente y añadiendo los anuncios más adelante, cuando la web y la ficha de Google estén listas para recibir tráfico.
La mayoría cobra un porcentaje de lo que gastas. Nosotros no.
Páralo a pensar un segundo. Si tu agencia se lleva un porcentaje de tu inversión, gana más cuanto más gastas tú. El día que lo mejor para tu negocio sea bajar el presupuesto, nadie te lo va a proponer.
Ganamos exactamente lo mismo si inviertes 600 € que si inviertes 6.000 €. Cuando te digamos que subas o que bajes la inversión, será porque te conviene a ti. No tenemos otro incentivo.
A tu nombre, con tu método de pago y con todo el histórico dentro. Si algún día te vas, te la llevas entera. No trabajamos con cuentas rehenes ni con datos que se quedan aquí.
Una métrica manda sobre todas: cuánto te cuesta cada cliente. Lo que sea un cliente lo definimos juntos por escrito el primer día. Ni impresiones, ni clics, ni gráficos bonitos que no pagan nóminas.
Depende de cuántos locales quieras promocionar y de hasta dónde quieras llegar, así que no publicamos una cifra que luego no encaje con tu caso. Escríbenos por WhatsApp y el mismo día te decimos qué presupuesto necesitas y qué te costaría. Sin llamada de venta y sin insistir después.
Respuesta el mismo día laborable
Lo que sí te podemos prometer.
Quitamos las garantías de posición de toda nuestra oferta porque no dependían de nosotros. Lo que sí depende de nosotros es cómo trabajamos, y eso sí lo firmamos.
Lo que hacemos cada mes está escrito: revisión semanal de la cuenta, negativas nuevas, ajuste de pujas y anuncios. Si un mes no se hace, no se cobra.
Informe mensual con coste por cliente, no con impresiones. Un mes malo se cuenta igual que uno bueno, y si vemos que no te compensa seguir, te lo decimos nosotros primero.
Llevamos pocas cuentas a la vez porque una cuenta de Ads que nadie mira pierde dinero cada día. Quien gestiona la tuya es quien diseñó la estrategia, no alguien aprendiendo con tu presupuesto.
Y lo que no te vamos a prometer: ni una posición concreta, ni un número exacto de clientes al mes. Eso lo decide una subasta en la que participan tus competidores y sobre la que nadie tiene control. Quien te lo prometa por escrito, o no lo sabe o no te lo está contando todo.
¿Vemos si en tu zona hay demanda que capturar?
Miramos cuánta gente busca cada mes lo que tú vendes en tu ciudad, qué te costaría aparecer ahí y si el número te compensa. Sin coste y sin compromiso. Si vemos que no te compensa, te lo decimos igual.
Respuesta el mismo día en horario laboral. Te contesta una persona, no un bot. Sin llamada de venta.